Il est décrit sur internet un hôtel neuf et très moderne. La réception est effectivement dans cet état mais nous avons eu la bonne surprise d' avoir une chambre dans la dépendance des années 60.
Ritornerò sicuramente! Le camere sono piccoline, però è tutto molto rifinito e di buona fattura. L'estetica generale dell'hotel è accattivante e contemporanea. La colazione è abbondante, c'è sempre qualche torta preparata in casa. La posizione è incredibilmente comoda per tutto. Le tariffe sono strabilianti!
Buena conexión en autobús público desde el aeropuerto Marco Polo; llegando casi a la estación de tren de Mestre hay un cartel que lo indica y hay 5 mins. a pie desde la misma hasta el hotel (si veis el cartel apeaos enseguida y quedaréis más cerca aún). A la vuelta del hotel hay un estanco donde comprar billetes de bus o tren hasta Venecia. La parada de bus está a otros cuantos pasos (es el 2) y te deja en Pl. Roma en unos 15-20 mins.
No desayunamos, ya que hay sitios por la zona, pero parecía que hay poco espacio para sentarse. Las habitaciones muy limpias todos los días. No hay mucho espacio pero el suficiente para descansar después de buenas caminatas. Para mí, la cama y almohadas regular. Se ve TVE aunque muchos canales se veían con interferencias. El baño muy pequeño y la ducha algo incómoda además de no tragar bien el agua, por lo que se llena enseguida. Si no me quisiera gastar más dinero durmiendo en Venecia, posiblemente volvería a este hotel, aunque valoraría otras opciones.